Técnico Superior en Gráfica Publicitaria
Ingeniero Técnico de Sistemas
Después de haber permanecido el dominio reservado y sin uso por falta de concreción durante cinco años, surge a finales del año dos mil cinco la web de digitapolis.com como portfolio de Jorge Carlos Lafuente López, responsable del nombre digitapolis. Este portfolio respondía a las necesidades de un diseñador gráfico freelance, cumpliendo con su labor de carta de presentación, así como de expositor de trabajos realizados y oferente de una serie de servicios de diseño gráfico, web y multimedia.
A finales del año dos mil siete, Jorge Carlos Lafuente López y Héctor Paúl Cervera García deciden unir sus ganas y conocimientos para llevar a cabo un proyecto empresarial en el que programación y diseño colaborasen codo a codo. Este planteamiento no queda aquí, ya que tanto el diseñador como el programador participan de la disciplina contraria con gran interés, aspecto que propicia una mayor conectividad entre la programación y el diseño.
Para desarrollar un competente abanico de servicios, contamos con la colaboración de personal cualificado experto en materias tales como audiovisuales, ilustración, redes, aplicaciones de gestión, sistemas y gestión y asesoramiento.
Para el futuro se persigue contar con un mayor número de servicios propios de la programación y el diseño, de forma que nuestros clientes puedan ver cubiertas todas sus necesidades de comunicación sin necesidad de acudir a segundos o terceros, ya que esto dificultaría la necesidad de unidad, así como la tranquilidad y bienestar del cliente.
Refiriéndonos ahora a la filosofía en cuanto a lo que metodología de trabajo se refiere, volvemos a acertar al coincidir con los principios de la cultura clásica, cuando en aquél entonces se daba el peculiar fenómeno de que una mayoría de las personalidades importantes eran multidisciplinares. Como se comentaba en el apartado anterior, tanto el departamento de programación como el de diseño participan de la otra disciplina a un nivel propicio como para que ambas evolucionen interactuando entre si, lo que asegura también una conectividad impecable entre programación y diseño.
En cuanto a la identidad visual corporativa, se ha creado un logotipo cuya tipografía se ha diseñado especificamente para Digitápolis, una tipografía de palo seco geométrica que responde a la cara digital de la marca. Por su parte, el logosímbolo que viene a recordar la iconografía típica de los semáforos, presenta una escena míticamente urbana, cuya terminación viene a ser la cabeza de la mascota convertida en un puntero de ratón. Este aspecto además de desenfadado y rompedor, convierte la escena en algo así como la representación de la empatía por lo digital, y a su vez, la perfecta adaptabilidad de lo digital y sus derivados a las necesidades humanas.